jueves, 28 de agosto de 2008

Que ¡once años! no es nada.


"...Volver, con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien. Sentir, que es un soplo la vida, que ONCE años no es nada, que febril la mirada errante en las sombras te busca y te nombra..."

Así lo cantaba Carlos Gardel con la letra del ilustre Alfredo La Pera y así lo cantó el Calderón con letra y música del maestro Agüero. ¡Grande Agüero! Muy grande.

El Atleti vuelve a la máxima competición continental, a la que deberíamos estar abonados y en la que no participábamos desde la temporada 1997/98. El guión del partido de ayer volvió a combinar todos los elementos habituales del Aleti moderno: surrealismo, sufrimiento y proeza individual, por desgracia a veces intercambiable por tragedia colectiva.

La aparición del apestado Maniche en el once titular deja claras dos cosas. La primera es que no hay otro centrocampista mejor en la plantilla y la segunda es que Aguirre sabe guardarse el orgullo en pro del pragmatismo. Con la llegada in-extremis de algún refuerzo, ya veremos qué pasará.

El Atleti vapuleó -com muchas comillas- al Schalke en un partido de mucha tensión que los alemanes entregaron desde el inicio. El Atleti se posicionó bien en el campo y durante 25 minutos hasta defendió bien, luego aparecieron las pifias de Perea y Pernía que nos recuerdan permanentemente que este equipo necesita dos laterales mucho más que un medio-punta.

El Atleti jugaba con el corazón (como debe ser en estos partidos) y a los veinte minutos se encontraba con un gol del Kun. Curiosamente, hasta ese momento, el Kun había estado bastante lento y su pareja de baile, Forlán; impreciso. Con el 1-0 el partido entró en una dinámica complicada, como la pelota que bota sobre el aro esperando entrar o salir, el partido jugaba a funambulista en la cuerda floja, cualquier desliz y adiós.

A los cinco minutos de la reanudación, Agüero roba y toca para Forlán que se deshace de dos defensores y cruza a las mallas. El Atleti le daba la vuelta a la eliminatoria y tan sólo cuarenta minutos le separaban del éxito. Poco a poco el equipo se echó atrás, renunció a la pelota y se limitó a defender los réditos, sin duda fueron los momentos más tensos. La mala puntería de los delanteros alemanes y las paradas de Leo mantenían el marcador favorable pero era sólo cuestión de tiempo que el Schalke marcase.

Aguirre venció los nervios y movió el banquillo y cuando más se estaba sufriendo, Agüero se asoció con Luis García y llegó el 3-0 y la tranquilidad. El Kun volvía a hacer un derroche de esfuerzo físico y una exhibición de facultades técnicas y es que el argentino, hoy día, es el mejor jugador del mundo sin exagerar un ápice.

Con el estadio entregado y el Schalke herido de muerte, decidió el Atleti apuntillar. Simao penetraba en el área y fue derribado con ingenuidad, Maxi hacía el cuarto y el Atleti vuelve a ser de champions.
Billie

sábado, 23 de agosto de 2008

Fichajes, mentiras y otros dramas


Diego, Tiago, Arteta, Van de Vaart, Silva, Lucho, Riquelme,... todos ellos son buenos jugadores de fútbol y todos ellos han sonado para el Atleti esta temporada, se anuncian como fichajes casi hechos y después, la verdad es que ninguno de ellos recala en nuestro club. En ocasiones, resulta que ni siquiera hubo contacto entre clubes y en otras, ya se sabía que el precio era prohibitivo para las exiguas arcas rojiblancas.

No es la primera vez. De hecho, año tras año, desde hace ya demasiados, pasa la misma historia. Aún así, la prensa anuncia en grandes titulares las futuras contrataciones y estas generan siempre la misma sensación de euforia en la afición. Una afición que, año tras año, vive en un proceso inacabable e inextinguible de optimismo antropológico ilusorio. Dicen, no sé si los chinos o quien sea, que si me engañas una vez vergüenza para tí pero si me engañas dos veces vergüenza para mí..., pues sí, la afición del Atleti es vergonzosa, como su directiva.

Habitualmente, los Rosicky, Eto’o, Sneijder, Riquelme y compañía se convierten en los Cleber, Asunçao, Costinha, Galleti,... que se presentan ante la afición con la etiqueta de buenos jugadores y después, dejan patente que sólo se trataba de medianías. En ocasiones, el club se deja la pasta pero casi siempre mal, ahí están los Petrov, Kezman, Maniche y Reyes que llegan al Atleti después de pagar altas cantidades a sus clubes de origen, cobrando unas fichas desorbitadas y que, en el mejor de los casos, salen del club por la misma puerta por la que entraron y es que el mercenario es lo que tiene.

Realmente, fichar nunca se ha fichado bien en los últimos años, salvo honrosas excepciones, ni Futre, ni Toni, y mucho menos Miguel A. Ruiz y muchísimo menos Pitarch -que ha beatificado a los anteriores- han sido dignos secretarios técnicos para un equipo que debe vivir de vender caro y fichar a precio ajustado. En el fútbol moderno, si no eres el Madrid, el Barça, el Manchester, el Milan o algunos de estos clubes, la única manera de sobrevivir sin renunciar a los éxitos deportivos está en el arte del comprar y vender.

Bien, pues si de comprar poco..., de vender: ni idea. Los supuestos pingües ingresos que debían aportar la venta de Reyes, Maniche y Seitaridis han aportado la ignominiosa cantidad de 0 euros. Es más, ni el 100% de la ficha de Reyes paga el Benfica, a la que el andaluz no ha querido renunciar a cambio de su salida, es decir, que no hemos podido vender a Reyes porque no quiere renunciar a su ficha y el Benfica no puede asumirla.

Maniche, al que el Atleti le colgó el cartel de transferible desde diciembre no ha recibido ninguna oferta a resultas de su patética temporada italiana. Además, como está claro que Aguirre no le puede ver ni en pintura y desde el club se le ha creado fama de conflictivo, pues como para negociar al alza. Algo parecido pasa con Seitaridis, tal es el frenesí que tiene la directiva en venderlo que cada día que pasa bajan su cotización en el mercado. De Mista y Eller ni hablamos.

Al final, el poco dinero que ha entrado en el club en concepto de ventas lo han traído Braulio y Ze Castro, el primero porque seguramente nadie se había planteado venderlo y el segundo por la fijación que Lotina puso en él, aún así, la operación tampoco ha sido como para hacer una fiesta.

En los últimos años se han malvendido o regalado decenas de jugadores pero luego algunos de ellos resultaron no ser tan malos. Vamos, que la secretaría técnica del Atleti me recuerda mucho a un chiste de Eugenio en el que un amigo le explicaba a otro que tenía un caballo soberbio que cuidaba a los niños, limpiaba la casa, iba a por recados, etc. una joya, lo nunca visto. El que escucha las bondades del animal propone comprárselo pero el otro se niega e insiste en todas las virtudes del caballo; así el otro amigo le ofrece cada vez más dinero, tanto que al final, el amigo afirma que no se puede negar pero que lo vende con todo el dolor de su corazón. Pasan las semanas y los amigos vuelven a encontrarse, el vendedor pregunta: –¿qué tal el caballo? –¿El caballo?, dice el otro, –el caballo es un desastre, lo rompe todo, se caga por todas partes, no se deja montar y encima me está arruinando en alfalfa. Y el amigo le responde: –tú sigue hablando así del caballo y verás cómo lo vendes.
Billie

domingo, 3 de agosto de 2008

La Sra. Rushmore ataca de nuevo



Hay que reconocer que la agencia publicitaria Sra. Rushmore ha sabido apropiarse del sentimiento atlético en los últimos años. Desde aquel –“Papá, ¿por qué somos del atleti?” pasando por –“ el puñetero atleti” o el –“ya estamos aquí”, la Sra. Rushmore ha removido, conmovido y manipulado a la afición colchonera con arte y humor pero sobre todo a base de tópicos falaces y sensibleros.

Este año el spot recrea la historia del capitán del ejército español y socio rojiblanco José Carballo Cancho y su relación de amistad con un pastor kosovar que ha perdido a toda su familia. En ella, el militar español le explica a su amigo Lorik los hechos más relevantes de la historia del atleti y la mala suerte que ha acompañado a nuestro equipo en los momentos más importantes de nuestra historia.

El mensaje del anuncio es claro: ya no hay lugar para el victimismo en el Atlético de Madrid, ya no hay excusas. El Atleti no es un club perdedor, el Atleti no lo ha perdido todo, el Atleti es un grande del fútbol que volverá a pasear sus laureles por Europa.

Curioso, el giro de 180º que ha dado la propaganda política de la directiva rojiblanca con este nuevo spot. Todavía tengo en la cabeza aquel en el que dos inmigrantes sudamericanos presumían con orgullosa ironía de pertenecer al “mejor equipo de acá”, con desagrado, aún resuena en mis oídos aquel: –“lo ganamos todo”.



Pues sí, hemos pasado de reconocer, con sorna y mala leche, que Mussampa, Nikolaidis, Nano, Novo y compañía no eran jugadores para un Atleti ganador, a fantasear -con la misma sorna y socarronería- con que este Atleti es un grande al que no le valen más excusas. ¿Pretenden insultar nuestra inteligencia?, que va hombre, si la afición está encantada.

No dejo de repetir, y no me cansaré mientras así sea, que el Atleti no es un equipo grande desde hace ya más de veinticinco años. La última cuarta parte de nuestra existencia ha sido muy floja en comparación con los anteriores 25 años, cuando sí éramos un grande en España y con ínfulas europeas. No obstante, nuestra última década ha sido peor, ha sido penosa, ridícula, nefasta, vergonzosa, infausta, patética, infumable, triste, grotesca, funesta, humillante... ¿quieren más calificativos?, un drama.

Recuerdo que no tenía yo más de diez años cuando un sentimiento de aciaga crisis embargaba el Calderón, era a principios de los ochenta. El Atleti venía de hacer una liga muy floja, la 1979-80 y todavía estaba fresca en la memoria la gloriosa liga del 77. Al año siguiente, el Atleti se perfiló como campeón desde el inicio del campeonato pero en un trágico final de liga (Fernando lo cuenta muy bien en un post de su magnífico blog: la liga perdida) el Atleti se quedó con la miel en los labios.

Aquel año oí yo por primera vez la palabra "pupas", y desde aquella liga, en aquellos míticos bancos de madera de tribuna lateral la gente comentaba, en las temporadas posteriores, que estábamos en crisis. De hecho, recuerdo que algún diario deportivo opinaba en 1985 que la Copa conquistada contra el Athletic atenuaba la crisis rojiblanca, ya que un club como el Atleti no podía permitirse el lujo de ganar un sólo título cada diez años.

En aquella época, todavía quedaba claro lo que era el éxito y lo que era el fracaso. Ahora, sin embargo, a cualquier cosa le llaman éxito y ha desaparecido el vocablo fracaso, este Atleti ya ni fracasa. Pase lo que pase, da igual, la Sra. Rushmore ya se encargará de explicárnoslo.
Billie

jueves, 24 de julio de 2008

¡Qué viva México!

El Atleti ha cerrado su gira por México después de cumplir con su único objetivo: ingresar 9,15 millones de dólares (que no euros), unos 2,3 por partido. Se ve que, dentro de lo que son las giras exóticas, la cantidad no está mal aunque muy lejos de los 4,2 millones de dólares por partido que ingresaba el Madrid por las giras asiáticas.

Honradamente, lo entiendo. Tal y como está el mercado futbolístico, cualquier pingüe ingreso extra es razonable siempre que no trastoque al equipo de manera trágica. En este caso, sin contar con la lesión del joven Alex “Quillo”, lo único trastocado han sido las vacaciones de los internacionales, drásticamente reducidas, pero por lo demás todo en orden.

A fecha de hoy, todavía queda tiempo suficiente para preparar la previa de la Champions, la afición ha visto debutar a los nuevos fichajes y tiene ya material suficiente para comenzar a hacer sus valoraciones personales. Lo único difícil de entender es porqué no se han podido ver los partidos de la gira en España, algo que la empresa mexicana organizadora “Main Event” debería haber previsto y que, seguramente, le hubiera ofrecido algún ingreso extra para amortizar el evento. Ellos sabrán.

En lo que toca al tema deportivo, hay muy poco que añadir porque los partidos han sido una calcamonia de los ofrecidos por el Atleti en la pasada campaña. El Atleti parece incapaz de conseguir la intensidad defensiva necesaria y en ataque sigue viviendo de la inspiración de sus delanteros ya que no hay construcción de juego alguna. Más de lo mismo.

Por otra parte, parece que Cerezo ha firmado dos chavalitos de la sub-15 mexicana, el defensa Carlos Plasencia y el portero Richard Sánchez. Eso sí, de lo de la marca “Atlético de Madrid” y otras milongas, nada de nada. Por mucho tirón que tenga el Sr. Aguirre en su patria y por muy dicharachero que haya sido Cerezo en México, la “marca” se promociona con títulos, algo que el Atleti hace tiempo que ha olvidado ganar.

La presencia del Atleti en México sólo tenía el cometido de “atar cabos” entre el fútbol español y el mexicano pero, especialmente, negociar la presencia de la Selección Española (actual campeona de Europa) en el país azteca en un futuro cercano.

Con esta, han sido ya siete las veces en las que el club colchonero ha ido a México, la primera fue en mayo de 1967 en un partido contra el Guadalajara que terminó con empate a uno. Posteriormente el Atleti viajó al país norteamericano en el 1981 y 1982 pero la más emblemática fue la gira de 1993. El equipo dirigido por Jair Pereira jugó también cuatro partidos, el primero de ellos en el estadio Azteca contra la Selección Nacional mexicana, con el resultado de 2-3 para los rojiblancos y una tangana de las de “como Dios manda”. Aquí os dejo el video.



Billie